Manuel Ortiz, director general de Septeo España y Portugal: “El futuro del turismo será para quienes vean oportunidad donde otros ven incertidumbre”

04.06.26
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Manuel Septeo sobre el escenario

Hablamos con Manuel Ortiz Paredes, ponente en la Jornada de Emprendimiento del CETT 2025, sobre el futuro del turismo y el papel de la formación en este.  

Ingeniero Superior de Telecomunicaciones (UPC) y MBA por EADA, Manuel Ortiz ha desarrollado su carrera en la tecnología aplicada al turismo con un enfoque emprendedor e innovador. Cofundador de Thelis Unixdata, lideró la expansión de Sequoiasoft en la Península Ibérica e integró empresas clave como Tesipro, HotelsDot, Revenue Control Data y Mastercamping. Desde 2023, dirige Septeo España y Portugal, impulsando su vertical de Hospitality a través de la consolidación de Ulyses Suite, un ecosistema que unifica soluciones como Ulyses PMS, Nivimu, Witbooking o Qualitelis.   

Como ponente en la Jornada de Emprendimiento del CETT, con la charla inspiradora “Emprendimiento y liderazgo: construir futuro en tiempos inciertos”, ha podido conectar de forma directa con el tejido emprendedor del sector. Hablamos con él para conocer mejor su trayectora y su visión sobre el futuro del sector turístico.   

  • ¿Cómo empezó tu trayectoria profesional y qué etapas consideras más relevantes en tu desarrollo como emprendedor? 

Mi formación es de ingeniero de telecomunicaciones. Después cursé un posgrado y un MBA, que para mí fueron fundamentales porque crearon esa “caja de herramientas” que te permite reaccionar ante las adversidades

Mi trayectoria empezó pronto: fundé dos empresas antes de los 24. Después me incorporé como primer socio a un family office parisino con el que compramos 13 compañías, salimos a bolsa e hicimos dos exits. Tras esa etapa, llegué a Septeo, donde actualmente dirijo la división de España y Portugal. 

Mi vida profesional ha estado centrada en transformar empresas, adquirirlas, hacerlas crecer y generar valor junto a las personas que forman parte de ellas. Emprender, construir y transformar

  • ¿Cómo interpretas el contexto actual para quienes se plantean emprender en el sector turístico? 

Vivimos en un momento en el que la única certeza es que todo va a cambiar, y más rápido que nunca. Eso hace que los conocimientos sean importantes, pero lo es todavía más la capacidad de adaptación. Es algo que explico también a mis hijos: da igual lo que hagan, pero deben asumir que mañana el escenario será distinto. 

En este escenario, el turismo tiene algo muy positivo: incluso en los momentos más difíciles, el sector ha seguido creciendo. Es un sector que se adapta, se recupera y avanza. 

  • ¿Qué papel crees que tienen las crisis en la creación de nuevas oportunidades empresariales? 

Las crisis han sido históricamente un motor de innovación. En la Segunda Guerra Mundial surgieron tecnologías que marcaron décadas: el radar, los vehículos armados o los primeros drones. En la crisis inmobiliaria surgió Airbnb; Tesla apareció cuando la industria del automóvil estadounidense estaba hundida; Zoom pasó de ser una herramienta menor a convertirse en imprescindible durante la pandemia. 

Las crisis impulsan nuevas ideas, y los emprendedores son quienes se atreven a explorarlos. Eso exige resiliencia: J.K. Rowling fue rechazada 12 veces, Edison falló mil veces antes de acertar y Henry Ford quebró tres empresas antes de lograrlo. El fracaso no es no acertar a la primera: es dejar de intentarlo. 

  • ¿Qué elementos consideras esenciales en la manera de liderar un proyecto empresarial hoy? 

El liderazgo de antes ya no sirve. Ese modelo de “yo lo sé todo y digo lo que hay que hacer” no tiene sentido. Nadie lo sabe todo, y muchas veces quien está a tu lado sabe más que tú. El líder debe hacer brillar a su gente. Hay que sentarse con todos y construir juntos. Yo he comprado 21 empresas y siempre digo lo mismo: el mundo está lleno de “ces”: colaboradores, clientes, cultura, comunicación, y hay que cuidarlas

Hay dos pilares esenciales: la visión, saber a qué puerto quieres llegar, aunque el viento te desvíe, y el propósito, que es lo que hace que la gente entienda por qué trabaja contigo y por qué se levanta cada mañana. Y luego está algo clave: dar ejemplo. Yo formo parte del comité ejecutivo de una empresa con 3.600 trabajadores; todos te miran y esperan coherencia. Liderar no es mandar: es sumar. 

  • ¿Cómo entiendes el papel de la tecnología dentro de los procesos de innovación y transformación? 

La tecnología es importante, pero no es el fin. La transformación digital ya quedó anticuada como concepto porque lo relevante no era lo digital, sino transformar. Lo mismo ocurre ahora con la inteligencia artificial. La tecnología debe ser un medio al servicio de una idea. 

En turismo esto es clave: es un sector de personas, tanto quienes lo consumen como quienes lo producen. La tecnología ayuda, pero lo importante es lo que se transforma alrededor de ella. 

  • ¿Qué tipo de aprendizaje continuo crees que debe asumir alguien que quiera emprender o liderar en turismo? 

El aprendizaje no termina el día que sales de la universidad; continúa. El mundo cambia, los usuarios cambian, la tecnología cambia y el turismo cambia. Hay que estudiar, observar, analizar la realidad y adaptarse. 

El emprendedor es un camaleón. En mi equipo lo cambiamos todo cada dos meses. Parece una locura, pero si no cambias tú, te cambiará el entorno. Tropezarse forma parte del camino. Llevo 30 años en esto y me he tropezado muchas veces. No pasa nada. Te levantas y sigues caminando. 

  • ¿Qué papel crees que tienen la universidad y las iniciativas que fomentan el emprendimiento, como los Premios Emprendedores, en el desarrollo de nuevos proyectos empresariales? 

La universidad tiene un papel muy relevante porque es uno de los primeros espacios en los que se despierta la curiosidad intelectual y la inquietud para construir cosas nuevas. Más allá de transmitir conocimiento técnico, tendría que ayudar a desarrollar pensamiento crítico, capacidad de análisis y mentalidad emprendedora.  

Iniciativas como los Premios Emprendedores son importantes porque visibilizan el talento, generan referentes y crean un entorno único en el que las ieas pueden convertirse en proyectos reales. Además, permiten que estudiantes y jóvenes profesionales entren en contacto con el mundo empresarial, algo clave para entender cómo transformar una idea en una empresa. 

Cuando la universidad, las empresas y las personas emprendedoras colaboran, se crea un ecosistema mucho más fértil para la innovación. Este tipo de iniciativas no solo reconocen proyectos, sino que también inspiran a otras personas a dar el paso y a entender que emprender es una opción real. 

  • ¿Qué tendencias te parecen más determinantes para el futuro del turismo? 

Sostenibilidad e inclusión. No concibo un turismo que no sea sostenible e inclusivo. Estamos en el primer mundo y tenemos la responsabilidad de no degradar el planeta ni dejar a nadie fuera. 

Además, forma parte de algo más amplio: la conciencia global. Lo que hacemos no es solo para nuestro beneficio; afecta a clientes, colaboradores, entorno y ecosistema. Quien logre adelantarse a este cambio tendrá una ventaja real. 

  • Y por último, ¿cómo visualizas el futuro del turismo para quienes quieran emprender? 

Lo veo lleno de incertidumbre, y eso significa lleno de oportunidades. La incertidumbre alimenta la innovación, y la innovación alimenta el emprendimiento. El turismo seguirá creciendo, pero será para quienes sepan adaptarse, liderar con propósito, apostar por la sostenibilidad e interpretar cada crisis como una posibilidad de construir algo nuevo.  

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