Núria Reixach, CETT Alumni y profesional del sector del hospitality: “Que nunca tengan miedo a empezar de cero”
Conversamos con la alumni del CETT que ha construido una carrera diversa entre hoteles, eventos y el sector sanitario, y que defiende el valor de la actitud, la vocación y el aprendizaje continuo.
Después de sus prácticas en el CETT y en el Parlament de Catalunya, Núria Reixach desarrolló una sólida carrera en hoteles y eventos antes de incorporarse al ámbito sanitario. Hoy aplica su experiencia en hospitality en la mejora de la experiencia del paciente, convencida de que cada etapa profesional aporta un aprendizaje valioso.
1. Nos gustaría que te presentaras (tu nombre, de dónde eres, qué estudiaste, etc.)
Mi nombre es Núria Reixach Baos, nací en Barcelona y actualmente vivo en el Maresme. Estudié bachillerato social y posteriormente cursé el Grado de Turismo en el CETT.
2. ¿Qué te motivó a elegir el CETT para formarte?
Mi elección de centro fue clara, porque conocía a personas que habían estudiado y las referencias eran muy buenas, sobre todo una vez terminados los estudios. A lo largo de los años he coincidido con antiguos estudiantes del CETT con trayectorias profesionales muy exitosas, lo que reafirma mi decisión.
3. ¿Cómo fue tu experiencia CETT?
Mi experiencia en el CETT la recuerdo muy positivamente, con una dedicación plena, especialmente durante la ampliación en la titulación de Grado.
4. ¿Nos podrías hablar de tu trayectoria laboral desde que terminaste los estudios en el CETT, pasando por tus prácticas hasta el día de hoy?
En cuanto a las prácticas, las realicé en el departamento de Administración del CETT y en el Parlament de Catalunya, concretamente en el área de restauración. Las prácticas en el Parlament tuvieron lugar durante un verano y guardo un recuerdo muy especial, tanto por los aprendizajes como por el apoyo y el acompañamiento de los tutores.
Esta experiencia me permitió adquirir competencias que difícilmente habría desarrollado sin un entorno práctico: la gestión operativa del día a día, la atención al detalle, la responsabilidad en procesos de servicio y la capacidad de adaptarme a dinámicas muy diversas.
De las prácticas destacaría especialmente la buena sinergia con los equipos y la oportunidad de trabajar en un entorno tan singular. Mi primera aproximación al mundo del turismo fue en el Palauet Living Barcelona, donde me inicié como asistente personal. Accedí a la oferta a través de la bolsa de trabajo del CETT.
En un primer momento hice una entrevista, pero no fui seleccionada. Unos meses más tarde, la directora -que acababa de reincorporarse después de la baja maternal- se puso en contacto conmigo porque había recibido muy buenas referencias sobre mi entrevista y quería conocerme personalmente. Esa segunda oportunidad acabó convirtiéndose en una etapa profesional de nueve años, que me permitió crecer, asumir responsabilidades y afianzar las bases de mi trayectoria.
Empecé como asistente personal y, progresivamente, fui asumiendo más responsabilidades hasta coordinar al equipo de housekeeping. El trato con la gente, el cuidado por los detalles y la atención a las personas han sido siempre muy inherentes a mí, y la hospitalidad me ofreció un espacio en el que poder potenciar estas habilidades.
Después de la época del COVID, hice un cambio en el sector del catering, donde estuve cerca de un año. El propio responsable —antiguo cliente del primer hotel— me ofreció la oportunidad, y fue una puerta para reincorporarme al mundo laboral después de tan complicada etapa. De esos meses sólo puedo sentirme agradecida.
En mayo de 2022 inicié en el Hotel Marina de Badalona como Groups and Events Manager. El hotel abrió ese mismo año, y por tanto formamos parte de la apertura. Recuerdo unos inicios complicados; esta etapa fue exigente, pero me abrió el camino hacia el Hotel Intercontinental de Barcelona como Events Coordinator. Allí descubrí la magnitud de un hotel de cinco estrellas y la excelencia en la atención al cliente. Me llevo la admiración hacia las compañeras —algunas con más de quince años de trayectoria en el hotel— que mantenían la misma ilusión que el primer día.
En septiembre de 2023 entré a trabajar como responsable de Atención al Paciente en el Hospital Quirónsalud Badalona, y hoy en día quiero seguir desarrollando el área de experiencia del paciente.
Esta posición me hace sentir llena en muchos aspectos, y cada día es una oportunidad de aprendizaje, tanto en el ámbito asistencial como en el no asistencial.
Miro atrás y estoy orgullosa de haberme cruzado con personas excelentes. Los inicios en nuevas posiciones no son fáciles: es necesario saber escuchar, que te conozcan y que te valoren, y eso requiere tiempo. El conocimiento por sí solo no es suficiente para sacar adelante una posición, sea con responsabilidad de mando o no.
5. Tu carrera empezó en el sector hotelero y de eventos, ¿qué te atrajo inicialmente de este ámbito?
Tenía claro que el sector hotelero era el que me inspiraba: el trasiego de los clientes arriba y abajo, todos los roles profesionales que hay trabajando… ¡yo quería ser uno de ellos!
En el Palauet, empecé a realizar producciones de eventos junto con la directora, hasta llegar a llevar el alquiler de espacios. Fue entonces cuando descubrí que este mundo también me fascinó de lleno... ¡y no era necesario salir de un hotel!
6. ¿Qué aprendizajes clave te llevaste de tus años a hospitality y organización de eventos?
Para mí es fundamental entender la relevancia de todos los equipos y que trabajen de forma coordinada. El respeto, la buena gestión de los momentos de mayor tensión y, sobre todo, mantener un buen ambiente laboral son claves en cualquier organización.
7. ¿Qué habilidades adquiridas en hospitality consideras que te han ayudado en tu rol actual?
Mi etapa en el sector del hospitality me aportó habilidades que hoy son esenciales en mi rol. Desarrollé una fuerte orientación al cliente: entender las necesidades de cada persona, anticiparme a sus dudas y ofrecer una experiencia excelente. También aprendí a manejar situaciones de presión con calma y profesionalidad, especialmente en momentos de máxima afluencia. Además, el trabajo en equipo y la coordinación con distintos departamentos me enseñaron la importancia de la comunicación efectiva para garantizar un servicio fluido. Por último, la capacidad de resolver problemas de forma ágil y con empatía es una de las competencias que más pongo en práctica en mi día a día, junto con una comunicación asertiva y clara.
8. ¿Qué te motivó a dar el salto del sector hotelero al sanitario?
Un buen amigo mío, cirujano torácico, me comentó que se abría un hospital en Badalona y que buscaban personal. Al revisar las ofertas, me sorprendió positivamente que buscaran a alguien con la titulación en Turismo. Con el tiempo me contactaron para realizar una entrevista y, desde entonces, trabajo.
9. ¿Qué similitudes encuentra entre la atención al cliente en hoteles y la atención al paciente?
¡Muchas! Yo siempre digo que hay muchas similitudes entre un hotel y un hospital. Desde el área de atención al paciente, mi objetivo es poder ayudar a todos aquellos pacientes que lo necesiten. Es cierto que, sólo por formar parte del ámbito de la salud, la exposición es muy alta y la exigencia aún más.
Este paso me ha mostrado que, aunque parezcan mundos paralelos, comparten muchas similitudes y aspectos transferibles, como el trato personalizado y la búsqueda de la excelencia en el servicio. La búsqueda de la excelencia no consiste en hacer un día algo bien hecho o ayudar mucho a alguien puntualmente. La excelencia en la atención exige dar lo mejor de ti todos los días, y requiere altas dosis de vocación, pasión y resiliencia.
10. ¿Qué le dirías a alguien que teme cambiar de industria por miedo a empezar de cero?
Recuerdo que durante los estudios nos hacían elegir entre la rama de agencias o la de hoteles, y entonces no tenía ni idea de todas las posibilidades a las que podría acceder. En cuanto a mi elección, creo que ha sido una de las mejores decisiones que he tomado en mi vida, y en el momento adecuado. Tengo la motivación de aprender todos los días cosas nuevas de todas las personas que me rodean y me siento totalmente afortunada de poder hacerlo.
Por tanto, les diría que no tengan nunca miedo a empezar de cero. Cuando existe una motivación de cambio, es el mismo cambio el que debe alentarlos. Es necesario aprovecharlo para llenarse de todo el nuevo conocimiento que vendrá y que contribuirá a mantener viva la motivación, un elemento esencial en cualquier trayectoria profesional.
11. ¿Qué importancia tiene la actitud y la formación continua en una transición profesional?
Ambas son esenciales para seguir creciendo, pero creo que la actitud es clave para avanzar. Hablaba con un gran amigo, con una amplia trayectoria como director de operaciones, y comentábamos que la recompensa real se encuentra en la huella que dejamos allá donde hemos dirigido equipos, donde hemos capitaneado proyectos o, simplemente, donde hemos ocupado una posición.
La huella es lo que aportamos: una esencia, una actitud, una forma de hacer… todo lo que hace que los demás hablen con admiración de ti. Y esto, al final, es una recompensa inmensamente valiosa.
12. ¿Cuál ha sido la lección más importante que has aprendido en tu trayectoria profesional hasta ahora?
Que ocurra lo que pase, los malos momentos que puedan surgir pasarán. Se puede empezar de cero, y no es tanto a lo que te dediques, sino a la dedicación que pongas. Esto te hará crecer, avanzar y posicionarte allá donde te mereces.
13. ¿Qué recomendarías a los estudiantes actuales del CETT que están empezando? ¿Y por ser más flexibles y adaptarse a nuevas oportunidades?
Con perspectiva, considero firmemente que todas las experiencias profesionales, con independencia de la posición que ocupes, contribuyen a construir tu futuro. Aunque no siempre seamos plenamente conscientes de ello en el momento, cada etapa comporta un valioso aprendizaje.
Yo estoy donde estoy hoy gracias a todos los momentos que he vivido a lo largo de mi trayectoria profesional. De cada etapa y de cada lugar en el que he trabajado, me llevo grandes amistades, el respeto de las personas con las que he compartido equipo y la satisfacción de la dedicación y la implicación que siempre he puesto.
Respete siempre a las personas que tiene delante: es la base de cualquier relación profesional sólida y del camino que construimos a lo largo de los años.