Jessica Ureña, experta en animación turística y Alumni del CETT: “La animación no es solo entretenimiento, sino una herramienta muy poderosa para crear recuerdos y emociones”

01.06.26
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Jessica Ureña

Hablamos con una Alumni del CETT y profesional con más de 20 años de experiencia en animación turística para conocer su trayectoria y apuesta por la creación de experiencias memorables.

Jessica Ureña empezó en animación con sólo 19 años y desde entonces ha trabajado en cadenas como Princess, Best Hotels o Golden Hotels, liderando equipos y desarrollando espectáculos propios. Actualmente cursa el Máster en Dirección Hotelera en el CETT con la voluntad de orientar su carrera hacia el Guest Experience y los eventos.
Para ella, la clave de la profesión está en combinar creatividad, empatía y capacidad de adaptación para generar conexiones reales con los clientes y transformar momentos en recuerdos duraderos.

1. Nos gustaría que te presentaras (tu nombre, de dónde eres, qué estudiaste,etc.)
Mi nombre es Jessica Ureña, soy de Barcelona y llevo más de 20 años vinculada al sector turístico, especialmente en el ámbito de la animación turística. Empecé muy joven en esta profesión y, con el paso del tiempo, no solo he crecido a nivel profesional, sino también a nivel personal. La animación ha sido mi forma de expresarme y de ser yo misma; se podría decir que me ha cambiado la vida. Gracias a ella he descubierto facetas de mí que desconocía por completo y he tenido la suerte de rodearme de personas maravillosas que, a día de hoy, considero mi familia.
 

Actualmente estoy cursando el Máster en Dirección Hotelera en el CETT-UB, con el objetivo de redirigir mi futuro hacia el ámbito de Guest Experience y Eventos. La animación me ha permitido descubrir otros campos estrechamente relacionados con ella, como el diseño de experiencias, la fidelización del cliente y la creación de momentos memorables, ámbitos que me resultan profundamente atractivos y en los que me gustaría seguir desarrollándome profesionalmente.

 

2. ¿Qué te motivó a elegir el CETT para formarte?
Fue mi tutora en Bachillerato quien me recomendó realizar el Ciclo Superior en Animación Turística. Yo tenía muy claro que me apasionaban bailar, los idiomas, viajar y los espectáculos y la animación reunía todos esos intereses en una sola profesión. Tras una magnífica sesión orientativa por parte del CETT, decidí dar el paso sin dudarlo.
El CETT me ofrecía una formación especializada y práctica, estrechamente conectada con la realidad del sector turístico, y, sobre todo, la oportunidad de aprender de grandes profesionales y de trabajar con las mejores prácticas del sector, algo que fue clave en mi decisión.

 

3. ¿Cómo fue tu experiencia CETT?
Muy positiva. Estudiar animación en el CETT fue, sin duda, una de las mejores inversiones que he hecho en mi vida. Me proporcionó los conocimientos y las herramientas necesarias para adentrarme de lleno en el mundo de la animación turística, pero, sobre todo, me ayudó a creer en mí misma, a confiar en mis capacidades y a entender el turismo desde una perspectiva tanto profesional como emocional.
En el CETT no solo adquirí contenidos técnicos, sino que también interioricé valores fundamentales como el compromiso, la responsabilidad y la importancia del trabajo en equipo, aspectos que han sido clave en mi desarrollo profesional y que me han acompañado a lo largo de toda mi trayectoria.

 

4. Nos podrías hablar de tu trayectoria laboral desde que terminaste los estudios en
CETT, ¿pasando por tus prácticas hasta el día de hoy?
Empecé en animación turística con 19 años, realizando mis primeras prácticas en el Cámping Sangulí, donde tuve la oportunidad de pasar por prácticamente todas las áreas: actividades deportivas, animación infantil, espectáculos nocturnos y, sobre todo, el contacto directo con el cliente. Esta experiencia inicial fue clave para entender el funcionamiento global de la animación y el valor que tiene en la experiencia del huésped. Con el tiempo fui ampliando mi experiencia en cadenas como Princess, Best Hotels y Golden Hotels, donde me especialicé en la creación y producción de espectáculos, llegando a desarrollar tres shows propios dentro de los programas de animación hotelera.
 

Desde 2019 he trabajado como jefa de animación, liderando equipos y gestionando programas completos. De forma paralela, he trabajado durante varias temporadas en el ámbito de los eventos y también como técnica en actividades dirigidas en diferentes cadenas deportivas, lo que me ha permitido ampliar mi visión del sector y enriquecer mi perfil profesional.
 

5. ¿Cómo descubriste tu interés por la animación turística? y ¿qué te motivó a seguir creciendo en el sector de animación?
La animación llegó a mí de forma muy natural y sin ninguna expectativa previa; de hecho, mis amigos y familiares nunca habrían imaginado que terminaría haciendo carrera en este ámbito. Sin embargo, desde el primer momento sintió que encajaba plenamente conmigo.
La animación me permitía unir mis pasiones el baile, los idiomas, los viajes y los espectáculos con algo que para mí es esencial, hacer sentir bien a las personas y formar parte de su felicidad durante sus vacaciones. Con el tiempo comprendió que la animación no es sólo entretenimiento, sino una herramienta muy poderosa para crear recuerdos y emociones, y que incluso podemos convertirnos en pequeños referentes o mentoras, especialmente para los más pequeños de la casa.
 

Ver la felicidad de los niños y cómo durante un breve período pueden ser ellos mismos, libres y felices, alejados de su rutina habitual, es algo que ha tocado profundamente mi corazón. Resulta muy gratificante recibir el feedback de las familias y darse cuenta de hasta qué punto has contribuido de forma positiva a sus vacaciones. Ver cómo año tras año regresan y te recordan, es algo único y muy especial, oyes que, de alguna manera, has formado parte de su felicidad.

 

6. ¿Cómo ha cambiado la animación turística desde que empezaste hasta la fecha?
La animación turística ha evolucionado muchísimo. Antes estaba más enfocada en la actividad en sí; hoy en día se busca una animación mucho más experiencial, personalizada y emocional, donde el cliente se sienta parte de lo que ocurre y no sólo un espectador pasivo.
 

La digitalización ha tenido un papel clave en esta evolución. El cliente participa cada vez más activamente en los cambios generacionales y adaptativos de la animación, su opinión se tiene muy en cuenta y, gracias a las nuevas plataformas, podemos captar mucho mejor qué quiere, qué espera y cómo mejorar su experiencia.
A nivel de actividades y propuestas visuales, también se ha producido un gran cambio. Han quedado atrás las dinámicas más tradicionales, como dibujar y retallar, y se está apostando cada vez más por actividades vivenciales tanto para niños como para adultos. En cuanto a los espectáculos, la evolución ha sido muy notable, las propuestas clásicas se han quedado obsoletas y el público es cada vez más exigente. Programas como Got Talent o La Voz han elevado mucho el nivel de expectativa, lo que hace más difícil sorprender, pero también impulsa a las cadenas a innovar, apostar por nuevas ideas y crear espectáculos que no sólo sorprendan, sino que permitan al espectador formar parte activa de la experiencia.

 

7. ¿Cuál ha sido el mayor reto que enfrentaste en tu carrera y cómo lo fuiste
superar?
Diría que el mayor reto de mi carrera profesional ha sido, sin duda, la pandemia. No estábamos preparados para lo que vino y el impacto en el sector turístico fue especialmente duro. Recuerdo que justo el año anterior había empezado a trabajar en una empresa nueva, con una proyección de futuro muy potente, y con la llegada del COVID todo quedó completamente paralizado. Esa temporada solo puedo trabajar un mes y, el resto del tiempo, tuve la suerte de poder estar en un ERTE. Digo suerte porque muchos compañeros no corrieron la misma suerte, puesto que, dependiendo del hotel y el departamento, las condiciones eran muy diferentes.
En 2020 llegó la temporada pospandemia, marcada por grandes restricciones. Tuvimos que trabajar con mascarillas, desinfectando constantemente y adaptándonos a una situación muy exigente. Fue un verano especialmente duro, era mi primer año como jefe de equipo en esta empresa y contaba únicamente con dos personas en el equipo. Aun así, aquella situación tan compleja nos unió más que nunca y, trabajando en equipo, conseguimos salir adelante con resultados increíbles, teniendo en cuenta el contexto de caos global que se vivía.
Superé esta etapa apostando firmemente por la comunicación, la motivación, el respeto y, sobre todo, el trabajo en equipo. Creo profundamente que un buen líder es aquel que confía en su equipo y apuesta por su crecimiento. Este compromiso no puede pasarse por alto si queremos construir equipos fieles, motivados y capaces de superar cualquier desafío.


8. ¿Qué habilidades consideras esenciales para destacar en animación turística?
La creatividad, la empatía, la capacidad de adaptación, el trabajo en equipo y la comunicación son, desde mi punto de vista, las habilidades principales y esenciales para ser un buen animador. A ellas se suman la energía, la actitud positiva y las ganas constantes de aprender, que son fundamentales en un sector tan dinámico como éste.
En animación debemos estar preparados para todo, ya que trabajamos con clientes de múltiples nacionalidades y culturas. Adaptarnos a sus necesidades ya sus diferentes formas de ser es una parte clave de nuestro trabajo, así como saber empatizar y comunicarnos de forma respectuosa y cercana. En este contexto, es importante ser conscientes de que pueden aparecer barreras culturales, por lo que mantener una actitud abierta, profesional y neutral frente a determinados temas resulta esencial para ofrecer una experiencia positiva a todos los clientes.

 

9. ¿Cómo manejas la presión y la responsabilidad cuando lideras a tu equipo?
Intento mantener siempre una actitud cercana y organizada. La planificación es fundamental para gestionar la presión, pero considero aún más importante crear un entorno en el que el equipo se sienta escuchado, valorado y respaldado. Rodearse de personas en las que confías es clave, ya que un buen equipo también construye a un buen líder.
No siempre es fácil, porque no todos los miembros del equipo tienen el mismo nivel de implicación, pero precisamente por eso considero esencial saber delegar en quienes muestran compromiso, ganas de aprender, de crecer y convertirse en buenos profesionales.
La animación es ante todo un trabajo de personas. Pasamos muchas horas juntos y, en determinadas ocasiones, también compartimos convivencia y ocio. Por eso, es fundamental saber conectar con el equipo, generar un buen clima de trabajo y potenciar lo mejor de cada persona para que el resultado sea positivo tanto a nivel profesional como humano.

 

10. ¿Qué importancia tienen los idiomas, la creatividad y la empatía en este trabajo?
Son fundamentales. Los idiomas facilitan la comunicación, no sólo con los clientes, sino también con los propios compañeros. En animación y en el resto de departamentos trabajamos con personas de diferentes nacionalidades, por lo que el dominio de idiomas se convierte en uno de los requisitos más importantes para poder desempeñar bien nuestro trabajo.
La creatividad aporta un valor diferencial clave. Contar con personas creativas dentro del equipo es fundamental para evitar caer en la rutina, ya que la animación debe estar en constante renovación. Son precisamente los perfiles creativos los que permiten innovar y adaptarse de forma más eficaz a las nuevas demandas del cliente.
Y, por último, pero no por ello menos importante, destacaría la empatía, el saber ponerse en el sitio del otro. Es imprescindible no sólo para conectar con los clientes, sino también con el propio equipo. Hay días buenos y días no tan buenos, y en esos momentos la empatía ayuda a comprender, apoyarse mutuamente y conseguir que el trabajo salga de la mejor manera posible.

 

11. ¿Cómo ves el futuro de la animación turística en los próximos años?
El futuro de la animación turística presenta retos importantes pero también oportunidades. En los últimos años se ha producido una cierta pérdida de perfiles vocacionales y formados, y en muchos casos la animación se percibe como un trabajo temporal o estacional, más que como una profesión con recorrido. Esto dificulta encontrar personas responsables, implicadas y con verdadera pasión por la animación.
Sin embargo, también existen ejemplos muy positivos de empresas y destinos que sean apostando firmemente por la calidad, la formación y la profesionalización de la animación, como es el caso de establecimientos que entienden su valor estratégico dentro de la experiencia del cliente. Estos modelos demuestran que, cuando se invierte en equipos formados y motivados, la animación se convierte en un elemento clave de diferenciación y fidelización.

Creo que el futuro del sector pasa por revalorizar la figura del animador, apostar por la formación especializada y concienciar de que no cualquiera puede desempeñar este rol. La animación requiere vocación, habilidades humanas y una gran responsabilidad, y cuando se trabaja desde esta perspectiva, su impacto en la experiencia del cliente es enorme.

 

12. ¿Qué oportunidades nuevas crees que surgirán en este sector?
Creo que en los próximos años surgirán nuevos perfiles híbridos que integren la animación con áreas como Guest Experience, eventos y diseño de experiencias. La animación ya no puede entenderse únicamente como entretenimiento, sino como una herramienta estratégica dentro de la experiencia global del cliente.
Estos nuevos perfiles combinarán la creatividad y la capacidad de conexión emocional propias de la animación con una visión más transversal de la gestión hotelera. Profesionales capaces de diseñar experiencias personalizadas y colaborar estrechamente con otros departamentos como recepción, eventos o marketing.
Además, creo que se abrirán oportunidades para animadoras con formación y vocación que quieran evolucionar hacia roles con mayor responsabilidad, aportando valor en la fidelización del cliente, la diferenciación del producto y la creación de experiencias memorables. En este sentido, la animación puede convertirse en un puente natural hacia áreas como el Guest Experience y los eventos, siempre que se apueste por la profesionalización y la formación continua, puntos muy importantes y que se deben seguir remarcando.
 

13. ¿Qué te sigue motivando después de tantos años en esta profesión?
Sentir que lo que hago importa, que puedo dejar huella y generar un impacto positivo en las personas es lo que sigue motivandome cada día. Tanto la animación como la experiencia del cliente tienen la capacidad de emocionar, de crear vínculos y de transformar momentos en records, y eso es algo que me impulsa a seguir creciendo profesionalmente.
Además, el hecho de sentir que formas parte de algo más grande, de un proyecto y de la experiencia de otras personas, es algo profundamente gratificante y sigue siendo una de mis mayores fuentes de motivación.

 

14. ¿Cuál ha sido la lección más importante que has aprendido en tu trayectoria
profesional hasta ahora?
He aprendido que la motivación, la paciencia y las ganas de seguir creciendo profesionalmente son fundamentales a lo largo de cualquier trayectoria. También he comprobado que contar con líderes que confían en ti y te impulsan a evolucionar marca una gran diferencia.
Tras un buen profesional suele haber un buen líder: alguien que crea en tu potencial, que te guía, te enseña y, al mismo tiempo, te da la libertad necesaria para que puedas volar por ti misma y demostrar de lo que eras capaz.

 

15. ¿Qué recomendarías a los estudiantes actuales del CETT que están empezando, los
gusta la animación, pero ¿no sabe si decidirse?
Que lo prueben. La animación es una gran escuela de vida y abre muchas puertas dentro del sector turístico. Permite descubrir habilidades y capacidades que, con el tiempo, pueden aplicarse en otros muchos ámbitos profesionales. Cuando consigues conectar con ese sentimiento, la animación se convierte en un auténtico antes y un después en la vida de las personas.

Puede llegar a ser una de las mejores decisiones que tomas, porque te enseña cosas que permanecer en la zona de confort nunca te va a enseñar: te hace crecer, adaptarte, confiar en ti y descubrir hasta dónde eras capaz de legar.

 

Si tienes algún Consejo o quieres añadir alguna pregunta que crees interesante para futuros
estudiantes de turismo o recién graduados, no dudes en compartirlo.
Es fundamental trabajar en algo que te haga sentir vivo y te apasione. Cuando sientes que lo que haces tiene sentido y deja huella, das lo mejor de ti de forma natural y te conviertes en el mejor profesional que puedes ser. Así que solo puedo aconsejarle que adelante…
¡¡¡A por la Animación!!!

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