Magalí Farràs Gironella, profesional del sector turístico y antigua alumna del CETT: "Siempre hay tiempo para cambiar de rumbo"

09.08.26
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Magalí Farras

Hablamos con la antigua alumna del CETT, hoy BDR en MEWS, sobre su trayectoria internacional y su paso de la operativa hotelera en el mundo tecnológico.

Magalí Farràs Gironella empezó su carrera en hoteles y recepción, pasando por destinos como Fuerteventura, California y Noruega, donde lideró equipos y adquirió una visión global del sector. Actualmente trabaja en el departamento comercial de MEWS, un PMS internacional, donde combina su experiencia operativa con la estrategia y la innovación digital.

Para ella, la clave del crecimiento profesional es adaptarse, aprender constantemente y no tener miedo a explorar nuevos caminos dentro del hospitality, un sector en plena evolución hacia la digitalización y la personalización del servicio.

1. Nos gustaría que te presentaras (tu nombre, de dónde eres, qué estudiaste, etc.)

¡Hola! Soy Magalí Farràs Gironella, tengo 28 años y soy de Castelldefels, Barcelona. Estudié Turismo y Hostelería en el CETT-UB, especializándome en la rama turística y de agencias. Sin embargo, he trabajado principalmente en hoteles, ya que me han ofrecido más variedad de tareas y posibilidades de desplazamiento por trabajo.
 

Posteriormente, amplié mi formación con un MBA en la UPC y un Postgrado en Marketing Digital, Ecommerce y Community Management. Actualmente trabajo como BDR en el departamento comercial de MEWS, un PMS en la nube con cobertura internacional que ofrece soluciones a medida para optimizar la operativa hotelera, con un enfoque especial en el uso de la tecnología para apoyar la eficiencia y la innovación.
 

2. ¿Qué te motivó a elegir el CETT para formarte?

Siempre he estado muy interesada en viajar y conocer otros países, y, como tengo facilidad para relacionarme, pensé que unos estudios en gestión hotelera y turística me ofrecerían la oportunidad de vivir experiencias prácticas en hoteles y otras empresas del sector en cualquier lugar del mundo. A los 18 años escogí el CETT para ser un centro vinculado a la Universidad de Barcelona, ​​con conexiones internacionales que proporcionan posibilidades de prácticas y convenios muy flexibles en todas partes del mundo.
 

3. ¿Cómo fue tu experiencia CETT?

¡Fue una experiencia muy enriquecedora! Mi generación vivió un cambio importante en el uso de la tecnología en el área de estudio: trabajábamos en grupo con portátiles en la biblioteca y sin inteligencia artificial, pasábamos horas leyendo libros y alterando encontrar artículos en Internet. Sin embargo, recuerdo a los profesores como muy implicados, con currículos y experiencias interesantes para compartir. Los proyectos fueron claves para descubrir el enfoque de la mía carrera, y programas como el Erasmus en Italia y cómo se empujaban las materias en otros países me hicieron ampliar mi visión. También aprendí a trabajar en equipo y desarrollar habilidades comunicativas, de integración y organización que todavía hoy utilizo.

 

4. Nos podrías hablar de tu trayectoria laboral desde que terminaste los estudios en CETT, ¿pasando por tus prácticas hasta el día de hoy?

Después de graduarme, empecé con prácticas como recepcionista en Pierre & Vacaciones Village Club en Fuerteventura. Esta primera experiencia operativa me va permitir aplicar los conocimientos adquiridos en el CETT y entender de primera mano el funcionamiento de un hotel, especialmente un resort con muchos servicios de corta y larga duración.
 

Al año siguiente, en 2020, coincidiendo con la pandemia de la COVID-19, me fui a California para trabajar en el restaurante Teleférico, de origen barcelonés, como huéspedes. Aunque hube de volver después de seis meses por motivos políticos, esta experiencia me permitió conocer el sector de la restauración desde dentro. Posteriormente trabajé en varios hoteles en España como recepcionista, combinando tareas operativas, atención al cliente y gestión de revenue. También tuve la oportunidad de trabajar en el extranjero: primero en Estados Unidos como restaurante huésped, y después en Noruega como Assistant Front Desk Manager en tres hoteles de la cadena Scandic, donde lideré equipos temporales y gestionar grandes volúmenes de clientes procedentes de tour operadores. Ésta etapa fue muy enriquecedora, tanto a nivel profesional como personal.
 

Actualmente, trabajo en MEWS en el área de ventas. Toda mi experiencia anterior me ayuda a comprender las problemáticas de los hoteles y así poder difundir a los directivos como la tecnología puede mejorar la operativa, beneficiar a los equipos desde dentro e innovar, con una visión estratégica y digital del sector que tanto enriquece a nuestro país.
 

5. ¿Qué te motivó a dar el salto a una experiencia internacional en Noruega y cómo va influir en tu carrera?

Quería salir de mi zona de confort y vivir una experiencia que me permitiera crecer tanto personal como profesionalmente. Además de mejorar los idiomas, trabajar en Noruega me va dar la oportunidad de liderar equipos internacionales y adaptarme a una nueva cultura laboral. Existen oportunidades y posiciones que, en otros países, no requieren años de experiencia, sino demostrar que tienes capacidad. Esta etapa me ha aportado mayor confianza, flexibilidad y habilidades para gestionar situaciones diversas, cualidades que han sido clave para avanzar hacia roles más estratégicos. Al mismo tiempo cursé online el curso de marketing digital, sin saber que me deparaba la vuelta al terminar la temporada claro, nunca se sabe y es bueno tener opciones.

 

6. Tu recorrido incluye roles en recepción, gestión de equipos y ahora desarrollo de negocio. ¿Qué aprendizajes clave te llevas de cada etapa?

De la recepción aprendí la orientación al cliente, la atención al detalle, la gestión de situaciones inesperadas ya reaccionar rápidamente, manteniendo siempre la resiliencia y una sonrisa. De la gestión de equipos: liderazgo, organización y capacidad de delegar, confiar y respirar. Del área de ventas y BDR he aprendido a tener una visión estratégica, planificar y combinar conocimientos operativos con tecnología y marketing digital. También he desarrollado habilidades para asesorar, acompañar, escuchar y entender las necesidades de los hoteleros, en vez de imponer soluciones.
 

7. ¿Cuál fue el mayor reto al trabajar en otro país y cómo lo superaste?

Además de estar lejos de la familia y los amigos a una edad en la que parece que constantemente te pierdes anécdotas importantes, uno de los grandes retos fue adaptarme en los horarios intensos de los hoteles, de 8 a 11 horas diarias. En el caso de los hoteles Scandic, estaba literal en el mes norte del continente y pese a estar sola, debía mantener la motivación mía y la del equipo, disfrutar del presente, ya que muchas oportunidades así son temporales. Lo superé adoptando una actitud abierta, observando, escuchando opiniones e intentando entender diferentes formas de hacer las cosas. 

Al mismo tiempo, me vi con mucha responsabilidad de repente, e inicialmente lo vi como un castigo o problema, pero en realidad fue una oportunidad para confiar en el equipo, avanzar juntos y encontrar nuevas vías de mejora.
 

8. Qué habilidades consideras esenciales para crecer en hospitality y asumir roles internacionales?

Adaptabilidad, flexibilidad, habilidades de comunicación, idiomas, competencias digitales y una mentalidad abierta al cambio. También es muy importante la capacidad de aprender constantemente, ser resiliente y trabajar en equipo con gente de diferentes opiniones, mentalidades y vivencias.

 

9. Ahora trabajas en remoto, qué diferencias encuentras, positivas y negativas, cuándo ¿trabajabas en contacto directo con el cliente?

Es cierto que, después de haber trabajado en recepción y de cara al cliente, y de haber vivido el cansancio físico, el dolor de espalda y de pies, se valora especialmente el poder trabajar en remoto. Esta posibilidad de contrato remoto o híbrido me ha aportado flexibilidad y autonomía, así como más tiempo para organizarme mejor y reflexionar tanto sobre el trabajo como en priorizarte a ratos laborales a ti mismo. La parte negativa es la falta de contacto directo con los clientes y compañeros: echo de menos los imprevistos, la acción del día a día y la relación humana, aspectos muy enriquecedores en el sector hotelero y que, en cualquier empresa, aportan un gran valor al trabajo en equipo y permiten demostrar capacidades que trabajando desde casa no siempre se hacen visibles.
 

10. Has pasado de la operación hotelera a un rol estratégico en una empresa tecnológica por en el hospitality ¿Cómo fue esa transición y qué te había atraído de ese cambio?

Fue una transición muy interesante, aunque al principio me costó asumir la idea de no volver al "campo de batalla" de la operativa hotelera. Sin embargo, el cambio me ha permitido conocer el sector desde un punto de vista más estratégico e innovador. Es un ámbito al que todo el mundo que quiera formar parte deberá adaptarse, ya que lo era tecnológica no va a menos, sino que forma parte de un cambio constante hacia el futuro del sector. Depende de nosotros, como profesionales, que esta evolución sea positiva y enriquecedora por el bien de los turistas y visitantes, y no superficial. Mews me ha permitido combinar el conocimiento práctico del día a día de un hotel con la
innovación digital, un equilibrio que considero especialmente motivador y alineado con mi evolución profesional.
 

11. ¿Qué consejos darías a los estudiantes actuales del CETT que sueñan con trabajar en el extranjero en el sector hotelero? y sobre el trabajo remoto?

Que no tengan miedo de salir de su zona de confort y acepten oportunidades internacionales aunque sean desafíos. Aprender idiomas y adaptarse a nuevas culturas es clave. Creo que, con las nuevas generaciones, a menudo falta experiencia en el terreno y de cara al cliente. Por eso, considero que las primeras experiencias profesionales empezaron desde abajo: sudar, aprender, tocar todas las áreas y entender la operativa real. Esto te permite ser una persona resolutiva cuando realmente se te necesita. Más adelante, poder combinar la comodidad del trabajo remoto con la presencia en la oficina es ideal. Recomiendo trabajar en remoto siempre que haya una buena organización, comunicación constante y se mantengan vínculos con el equipo.
 

12. Cómo ves la evolución del sector hospitality y qué oportunidades crees que hay para ¿a los que quieren combinar experiencia operativa con tecnología? 

El sector hospitality evoluciona claramente hacia la digitalización, la personalización del servicio y la eficiencia operativa. El turista está cada vez más acostumbrado a vivir experiencias más exclusivas o personalizadas, ya que cada vez es más difícil ofrecer vivencias realmente distintas al resto, como se ve en las redes sociales. En este contexto, los hoteleros que combinan la experiencia operativa adquirida en el largo de los años con conocimientos digitales tienen grandes oportunidades para potenciar el revenue, mejorar la comunicación y el equilibrio Inter generacional de los equipos, y desarrollar nuevos productos adaptados a las necesidades reales de los clientes, como espacios de coworking, gimnasios, clases de pilates, opciones de bebidas energéticas o menús veganos.
 

13. ¿Cuál ha sido la lección más importante que has aprendido en tu trayectoria profesional hasta ahora?

La lección más importante que he aprendido es que siempre hay tiempo para cambiar de rumbo y que no existe una edad “correcta” para hacer algo profesional. Hay que ser humilde, atreverse a aprender cosas nuevas ya sea sirviendo tablas, creando una página web o presentando productos en un stand, sin mirar atrás pensando en lo que pudo ser. La flexibilidad y la capacidad de adaptación son claves: cada experiencia aporta aprendizajes y te hace crecer, y combinar experiencia operativa con habilidades digitales y estratégicas es una fórmula muy potente para avanzar profesionalmente a día de hoy. 

 

Si tienes algún Consejo o quieres añadir alguna pregunta que crees interesante para futuros estudiantes de turismo o recién graduados, no dudes en compartirlo.

Buscad oportunidades laborales que os apasionen y os motiven a aprender, que se adapten a las tendencias actuales del sector y valoren mucho los idiomas, los skills de comunicación y el poder potenciar las relaciones personales porque son los recuerdos que más os quedarán.

Hacer contactos y no tengáis miedo de conocer gente nueva: el hospitality está lleno de mentes creativas de las que puedes aprender mucho. El turismo ofrece muchas posibilidades, y esto puede resultar intimidante, pero todas las experiencias suman: enriquece el currículum y ayuda a tomar mejores decisiones. Sea trabajando en hoteles, marketing, gestión de personas, agencias de viajes o restaurantes, el objetivo es común: hacer feliz a los demás y promocionar un servicio, destino o producto para satisfacer una necesidad y beneficiar así a todos y todas. 

Viajar no es sólo ocio: es crecer, salir de la zona de confort y aprender de nuevas culturas y personas. Aprovechad cada experiencia como una oportunidad de aprendizaje.

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