Júlia Llebaria, líder de proyectos y Alumni del CETT: “El desarrollo real sólo es posible escuchando el territorio y las personas que lo habitan”

09.03.26
Imagen
Júlia Llebaria

Hablamos con la antigua alumna del CETT y líder de proyectos, comunicación y alianzas estratégicas en la Fundación Los Maestros, para conocer su trayectoria, su visión del turismo sostenible y su compromiso con el territorio.

Júlia Llebaria, graduada en Turismo y especializada en Turismo Responsable y Sostenible, ha pasado por distintos ámbitos del sector hasta encontrar su vocación: crear proyectos con impacto social real. Actualmente trabaja desde la Fundación Los Maestros impulsando iniciativas que conectan educación, territorio y comunidad, con el objetivo de revitalizar el entorno rural y poner en valor su identidad.
Con una mirada arraigada en el territorio y en las personas, defiende que sólo a través de la escucha y la proximidad se pueden diseñar proyectos transformadores y sostenibles.

1. Nos gustaría que te presentaras (tu nombre, de dónde eres, qué estudiaste, etc.) 

Mi nombre es Júlia Llebaria Mas, soy de Barcelona y estudié el Grado en Turismo en el CETT. Al cabo de unos años, y ya en plena pandemia, consideré que la mejor decisión era continuar formándome y me especialicé cursando el Máster en Turismo Responsable y Sostenible, con la voluntad de seguir avanzando profesionalmente y alineándome con unos valores muy claros. 

 

2. ¿Qué te motivó a elegir el CETT para formarte? 

Para mí, el CETT ha sido, es y seguirá siendo un centro de referencia en el mundo del turismo y la gastronomía. Así es como lo percibía antes de entrar, y la realidad superó mis expectativas. El día que visité el centro lo tuve claro y no lo pensé ni un segundo. 

 

3. ¿Cómo fue tu experiencia CETT? 

Fue una excelente experiencia, tanto a nivel profesional como personal. Guardaré siempre muy buen recuerdo de los profesores, de los compañeros y de todas las personas con las que tuve el placer de coincidir durante esta etapa. 

 

4. ¿Nos podrías hablar de tu trayectoria laboral desde que terminaste los estudios en el CETT, pasando por tus prácticas hasta el día de hoy? 

Descubrir cuál era mi especialidad –hotelera o turística– no fue fácil. Por eso tuve la suerte de poder probar diferentes ámbitos: primero en una pequeña oficina de agencias de viajes, después en una oficina de turismo del pueblo de mis abuelos. Más adelante, gracias a la bolsa de trabajo del CETT, entré en el mundo de los eventos. Por último, me incorporé al sector hotelero, empezando en recepción en los hoteles MIM de la cadena Majestic, donde a lo largo de cuatro años crecí profesionalmente hasta asumir el rol de Guest Service Manager. Fue en ese momento cuando sentí que ya me había desarrollado completamente dentro del sector hotelero, y decidí buscar un camino más social, alineado con mis valores personales y con la voluntad de generar un impacto más directo en las personas y en el territorio. 

 

5. ¿Qué te llevó a imaginar un futuro diferente para ti fuera de la hostelería y dar el salto al emprendimiento y gestión de proyectos? 

Aunque la hostelería me ha aportado mucho, sentía la necesidad de crear proyectos propios alineados con mis valores personales. Quería más libertad creativa, mayor impacto social y ambiental, y participar en procesos de creación desde cero. Siempre he visto el turismo como un sector con un gran potencial de impacto positivo, especialmente para aquellos que amamos trabajar con personas. Después de conocer muchas ramas del sector, fui encontrando lo que hoy considero mi principal reto: trabajar con el territorio y generar impacto real. 

 

6. Actualmente formas parte de la Fundación Los Maestros. ¿En qué consiste tu trabajo y cuál es el principal reto profesional que afrontas en este proyecto? 

Actualmente soy Líder de Proyectos, Comunicación y Alianzas Estratégicas en la Fundación Los Maestros. Mi labor se centra en el diseño y la gestión de proyectos, la definición de la estrategia de comunicación y la creación de alianzas con instituciones, empresas y agentes del territorio. Es uno de los proyectos más retadores de mi trayectoria profesional, puesto que entendemos la educación como una herramienta vertebradora de cambio, capaz de generar impacto real en las personas y contribuir a la lucha contra la despoblación. Todo este trabajo conecta plenamente con mi formación en turismo, especialmente en lo que se refiere a la gestión del territorio, el trabajo con personas y la creación de proyectos con impacto social. 

 

7. ¿Qué errores cometiste al inicio y qué aprendiste? 

Uno de los errores más habituales, y del que he aprendido más, es crear proyectos desde arriba sin escuchar suficientemente las voces y necesidades reales del territorio. Con el tiempo he entendido que la comunicación es el mayor reto, tanto en el trabajo interno como externo. El verdadero desafío es escuchar, estudiar y analizar bien los territorios y las personas que los habitan para poder poner en valor a los pueblos, sus tradiciones y costumbres. Sólo así se pueden diseñar proyectos que permitan gestionarlos de forma adecuada y contribuir a dotar a todos los pueblos de los mismos recursos y derechos, desde una mirada justa y sostenible. 

 

8. ¿Cómo se reflejan tus valores y visión del mundo en el trabajo que desarrollas en la Fundación Los Maestros? 

Mi visión del mundo se refleja en una forma de entender el desarrollo arraigada en el territorio y en las personas. La Fundación Los Maestros nace hace cinco años en Tragacete, un pequeño municipio de la Serranía de Cuenca con sólo 261 habitantes, que ejemplifica perfectamente los retos y oportunidades del mundo rural. Desde este entorno construimos un proyecto con impacto social, cultural y educativo, basado en la escucha, la proximidad y el respeto por la identidad local. 

 

9. ¿Qué sueñas con construir en los próximos años? 

Sueño seguir construyendo proyectos con impacto real, capaces de cambiar vidas, Me gustaría seguir impulsando iniciativas que pongan en valor los territorios rurales, las personas que los habitan y sus identidades, contribuyendo a generar oportunidades, arraigo y futuro desde una mirada educativa, social y sostenible. Al mismo tiempo, sueño con preservar y hacer eterno el legado de la gente mayor, dar voz a unos saberes y memorias que no pueden desaparecer y que también son cultura. Convertir los proyectos en laboratorios creativos, donde tradición e innovación se encuentren para reinventar el futuro de los pueblos sin perder su esencia. 

 

10. ¿Hay alguna lección más valiosa que has aprendido desde la carrera hasta ahora, como creadora de proyectos, que apliques hoy en día en tu trabajo?

Crear cualquier proyecto a partir de las necesidades reales del territorio y las personas es esencial. Es una lección aplicable tanto al sector hotelero -donde se debe diseñar y programar según las necesidades y los gustos del cliente- como a la creación de proyectos sociales. En todos los ámbitos, la comunicación es el gran reto y la herramienta clave para que todo el esfuerzo y el trabajo tengan sentido y lleguen a donde deben llegar. 

 

11. ¿Cuál ha sido la lección más importante que has aprendido en tu trayectoria profesional hasta ahora? 

Que debemos estar en constante formación. Vivimos en un mundo que avanza muy rápido y es necesario mantenerse a la vanguardia. Lo que hoy es nuestro trabajo, quizás mañana ya no lo sea, y aceptar este cambio forma parte del crecimiento profesional. 

 

12. ¿Qué recomendarías a los actuales estudiantes del CETT que están en porces de construir su camino profesional? 

Les recomendaría que aprovechen al máximo todos los servicios dirigidos al alumnado, así como los convenios con otras universidades, especialmente las oportunidades de hacer un Erasmus. Es una de las pocas cosas de las que me arrepiento de no haber hecho, porque aporta una visión muy enriquecedora tanto a nivel personal como profesional. También les animaría a explorar, equivocarse y escucharse, porque el camino no es lineal y cada experiencia suma.

Categorías
CETT Alumni