Marc García, emprendedor y antiguo alumno del CETT: "El verdadero lujo reside en saber interpretar al cliente, anticiparse a sus necesidades y hacerle sentir único"

21.01.26
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Marc Garcia

1. Nos gustaría que te presentaras (tu nombre, lugar de origen, qué estudiaste, etc.). 

Soy Marc García, antiguo alumno del CETT. Estudié el Grado en Turismo y Dirección Hotelera y posteriormente el Máster en Comunicación, una combinación que me permitió comprender el sector hotelero tanto desde la perspectiva de la gestión como de la relación con el cliente. Terminé mis estudios en junio de 2014, con el claro deseo de dedicar mi carrera profesional a la industria hotelera y a la excelencia en el servicio. 

 

2. ¿Qué te motivó a elegir el CETT para formarte? 

Elegí el CETT porque siempre ha sido reconocido como una institución líder en turismo y hostelería, especialmente por su fuerte conexión con el mundo profesional. Buscaba una formación que fuera más allá de la teoría y que me permitiera comprender la realidad del sector, el valor del detalle y la importancia del servicio. El CETT transmite una cultura muy alineada con las exigencias y la excelencia que exige la industria hotelera, especialmente en el segmento de lujo. 

 

3. ¿Cómo fue tu experiencia en el CETT? 

Mi experiencia en el CETT fue muy transformadora. Me permitió descubrir todas las áreas que conforman un hotel y comprender que cada departamento juega un papel clave en la experiencia del cliente. Además, el CETT me inculcó una forma de hacer las cosas muy orientada a las personas, al trabajo en equipo y a la mejora continua. Fue una etapa de aprendizaje constante que me preparó tanto profesional como personalmente. 

 

4. ¿Podrías contarnos tu trayectoria laboral desde que terminaste tus estudios en el CETT, pasando por tus prácticas hasta la actualidad?

 Mi carrera comenzó durante las prácticas en diferentes hoteles de Barcelona, ​​incluido el hotel Alimara. Pasé por diferentes departamentos, inicialmente en el de servicio de habitaciones, donde aprendí la importancia del ritmo, la coordinación y el contacto directo con el cliente. Posteriormente, estuve en recepción y reservas, una etapa clave para comprender la gestión del cliente antes, durante y después de la estancia. Después, continué mi carrera en diferentes hoteles y departamentos, desde jefe de administración hasta director comercial, lo que me permitió tener una visión muy global del negocio hotelero. Este recorrido, construido paso a paso, me llevó finalmente a asumir la dirección del Andorra Park Hotel, un emblemático hotel de 5 estrellas en el Principado de Andorra, donde lideré un proyecto de alto nivel en el segmento de lujo. 

 

5. Al empezar, ¿tenías claro adónde querías llegar o tu camino se fue construyendo sobre la marcha? 

Tenía una idea clara: quería crecer dentro del sector hotelero y alcanzar puestos de responsabilidad. Sin embargo, el camino se ha ido construyendo progresivamente, aprendiendo de cada experiencia y cada reto. Con el tiempo, comprendí que no se trata tanto de tener un destino fijo, sino de saber aprovechar las oportunidades, aprender de cada etapa y dejar que tu vocación marque el rumbo. Poco a poco, acabé orientando mi carrera hacia el lujo; el hecho de concentrar mis esfuerzos allí hizo que las oportunidades profesionales surgieran de forma natural en este ámbito. 

 

6. ¿Cómo ha influido tu experiencia en ventas y atención al cliente en tu forma de gestionar hoteles? 

Mi experiencia en ventas y atención al cliente ha sido fundamental para definir mi forma de liderar. Creo firmemente que un hotel debe gestionarse siempre pensando en el cliente, pero sin olvidar al equipo. Comprender las necesidades, expectativas y emociones del cliente me ha permitido crear experiencias más personalizadas y coherentes, especialmente en el sector del lujo, donde cada detalle cuenta y marca la diferencia. 

 

7. ¿Cuál es la diferencia entre liderar el área comercial y asumir la gestión integral de un hotel? 

El área comercial tiene una visión muy centrada en los resultados, la estrategia y el posicionamiento en el mercado. Por otro lado, la gestión global de un hotel requiere una visión integral que incluya a las personas, las operaciones, las finanzas, la experiencia del cliente y la identidad de marca. El reto es conectar todas estas áreas y lograr que trabajen alineadas hacia un mismo objetivo: ofrecer un servicio excelente de forma sostenible. 

 

8. ¿Qué te impulsó a crear tu empresa tras años trabajando en hoteles? 

Tras años gestionando hoteles, sentí la necesidad de dar un paso más y crear mi propio proyecto que reflejara mi visión del lujo, el servicio y la experiencia. Así nació Valley Andorra, una agencia boutique de servicios de conserjería, con el deseo de ofrecer un servicio personalizado y de alta calidad. Al mismo tiempo, colaboro como consultora de lujo con diferentes empresas y proyectos, aportando experiencia y visión estratégica.

 

9. ¿Qué es Valley Andorra? 

Valley Andorra es una agencia boutique de servicios de conserjería especializada en ofrecer servicios personalizados de alto nivel en el Principado de Andorra. Nuestro objetivo es mejorar la experiencia del cliente en cada punto de contacto, anticipándonos a sus necesidades y cuidando cada detalle con discreción y excelencia. En el área de servicios diarios, brindamos apoyo en la gestión diaria: reservas, gestión de estilo de vida, asistencia personal y coordinación de servicios exclusivos, siempre adaptados al estilo de vida del cliente. En el sector inmobiliario, acompañamos al cliente durante todo el proceso de búsqueda, adquisición o gestión de propiedades, brindándole una visión experta y un servicio altamente personalizado. Finalmente, a través del servicio de viajes, diseñamos experiencias de viaje a medida, cuidando cada etapa para que el cliente pueda vivir el destino con comodidad, autenticidad y tranquilidad. En Valley Andorra, entendemos el lujo como una experiencia fluida, humana y coherente, donde el servicio se convierte en el verdadero valor diferencial. 

 

10. ¿Qué diferencias encontró entre trabajar para un gran hotel y liderar su propio proyecto? 

Trabajar en un gran hotel le brinda estructura, procesos claros y gran seguridad. Liderar tu propio proyecto, por otro lado, implica una responsabilidad muy directa en cada decisión. Además, te permite ser más ágil, creativo y coherente con tus valores. Es un reto constante, pero también una fuente de gran satisfacción personal y profesional. 

 

11. ¿Cuál crees que es la clave para retener el talento en hoteles de lujo? 

La clave está en comprender que el lujo empieza en el equipo. Retener el talento implica crear entornos de trabajo saludables, ofrecer oportunidades reales de crecimiento, reconocer el esfuerzo y fomentar una cultura de respeto y confianza. Cuando las personas se sienten valoradas, esto se refleja directamente en el servicio que ofrecen a los clientes. 

 

12. ¿Qué consejo le darías a alguien que sueña con emprender en el sector turístico? 

Les diría que se formen bien, conozcan el sector a fondo y tengan paciencia. Emprender en el sector turístico requiere pasión, perseverancia y una gran capacidad de adaptación. También es importante rodearse de buenos profesionales y tener claro qué valor diferencial se quiere aportar al mercado. 

 

13. ¿Qué habilidades o actitudes cree que marcarán la diferencia en el sector hotelero en los próximos años? 

Creo que las habilidades humanas marcarán la diferencia: empatía, liderazgo, capacidad de escucha y adaptabilidad. Además, la personalización del servicio, la autenticidad y la capacidad de crear experiencias únicas serán clave, especialmente en el segmento de lujo, donde el cliente busca mucho más que alojamiento. 

 

14. ¿Cuál ha sido la lección más importante que ha aprendido en su carrera profesional hasta ahora? 

La lección más importante que he aprendido es que el verdadero lujo consiste en saber interpretar al cliente, anticiparse a sus necesidades y hacerle sentir único. Esto solo es posible cuando hay equipos capacitados, comprometidos y orgullosos. Con los años he comprendido que la excelencia no se improvisa: se construye a través de una cultura del detalle, la constancia en cada decisión y una sincera vocación de servicio. Cuando el servicio es auténtico y humano, el lujo se percibe de forma natural y deja una huella imborrable en el cliente. 

 

15. ¿Qué recomendaría a los estudiantes actuales del CETT que están empezando? 

Les recomendaría que aprovechen cada oportunidad que les ofrece el CETT, que sean curiosos y que no tengan miedo de empezar desde cero. Cada experiencia suma y construye. El sector es exigente, pero también muy gratificante para quienes lo viven con pasión y vocación de servicio.
 

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