Eric Buxó, ganador del Concurso de Cocina Coreana CETT: “Este concurso me ha permitido vivir la experiencia de mi vida”

26.05.26
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Eric Buxó recibe el diploma junto al consul de Corea

Hablamos con el alumno del Grado en Ciencias Culinarias y Gastronómicas sobre el reconocimiento que lo llevó a competir en un concurso de cocina en Corea del Sur. 

Eric Buxó, alumno del Grado en Ciencias Culinarias y Gastronómicas, se proclamó ganador del Concurso de Gastronomía Coreana CETT, celebrado en el marco del 75º aniversario de las relaciones diplomáticas con Corea. Este reconocimiento le ha abierto las puertas para acceder al K-Food Master Champion en Corea, donde ha conseguido el cuarto lugar entre 13 competidores de todo el mundo, superado únicamente por los representantes de Tailandia, Chile y Perú. 

Además de una experiencia gastronómica internacional y enriquecedora, este logro demuestra el talento y la proyección internacional del alumnado que se forma en el CETT. 

Hablamos con Eric para conocer cómo es participar en un concurso de cocina internacional: 

  • Este concurso ha sido un trampolín hacia Corea. ¿Cómo valoras la experiencia? 

El viaje a Corea fue una experiencia inolvidable, ya que fue mi primera vez en un país asiático y, sobre todo, realizando un viaje tan largo. Este concurso me ha permitido vivir el viaje, la mejor experiencia de mi vida

  • ¿Cómo presentarías el K-Food Master Champion a alguien que no conozca la competición? 

El K-Food Master Championship es un concurso celebrado en Mokpo (Corea) que promueve la cocina coreana con la influencia culinaria de otros países, como Francia, España o Irlanda, por ejemplo. 

  • ¿Qué retos y aprendizajes te llevas de tu paso por el concurso? 

El principal reto fue encontrar la confluencia entre la cocina catalana y la cocina coreana, ya que quería equilibrar los elementos que mejor se adaptaran entre ambas. Además, la experiencia me ha permitido aprender cómo se vive un concurso de esta magnitud y la importancia que tiene la investigación previa en la cocina

  • La receta final era un plato coreano. ¿Qué diferencias has encontrado en la forma de cocinar y competir entre ambos países? 

Nunca había participado en un concurso autonómico o nacional, solo lo había hecho en el CETT a nivel universitario, por lo que no sabía qué esperar. Dicho esto, todo el mundo me pareció muy profesional y diría que la manera de cocinar y competir allí es muy diferente. Todo el mundo se lo toma muy en serio y con mucha intensidad. 

Aunque la forma de cocinar es muy diferente, siempre se encuentran elementos o ingredientes comunes en otras culturas gastronómicas. Y eso, sobre todo, se nota en elaboraciones como los guisos o las fusiones entre salado y dulce. 

Yo preparé un pollo con gambas en forma de empanadilla japonesa que allí recibe el nombre de mandu, y en Corea desmonté mi creencia de que la fusión de carne y marisco era exclusiva de Cataluña con el conocido “Mar y Montaña”. De hecho, es una técnica habitual y característica de la cocina coreana. 

  • ¿Has podido intercambiar conocimientos y técnicas con otros participantes? 

Durante mi estancia tuve el placer de conocer participantes de otros países como Chile, Perú, Francia o Irlanda, e intercambiar opiniones o conocimientos era inevitable, ya que continuamente probábamos los platos del resto. Fue un aprendizaje enriquecedor porque cada uno tiene una forma diferente de hacer las cosas

  • ¿Ha cambiado tu percepción de la cocina coreana en estos meses? 

Al principio no tenía ni idea de cocina coreana y pensaba que entre China, Japón y Corea todo era muy parecido, lo metía todo bajo la etiqueta de cocinas orientales. Después, a partir de la investigación y el concurso, me di cuenta de que es un mundo totalmente diferente y que hay muchas cosas que enriquecen la cocina coreana. 

  • ¿Qué supone para tu trayectoria académica y profesional haber participado en un concurso de cocina en el extranjero? 

Ahora mismo no lo puedo discernir porque todavía me estoy iniciando en el mundo profesional, pero sí es cierto que en las prácticas siempre hay algún concepto o técnica que tiene relación con lo que hice durante el concurso y que, gracias a haber estado en el extranjero, puedo aplicar en cada plato. La verdad es que ha sido una experiencia que me servirá de cara a mi futuro profesional. 

  • Si tuvieras que describir Corea en un sabor, ¿cuál sería? 

Para mí, Corea es fermentado. Allí se utilizan muchos condimentos con este sabor como el ganjang, que es similar a la salsa de soja, o el gochujang, que es una especie de salsa picante. Es un sabor que está presente en casi todos los platos y que, en mi opinión, caracteriza la esencia gastronómica del país y el sabor de sus elaboraciones. 

  • ¿Qué papel ha jugado el CETT y su equipo docente en tu participación y preparación para los concursos? 

Sin duda, el CETT ha tenido un papel protagonista. En un principio estaba bastante perdido porque no sabía bien cómo enfocar el concurso o cómo ejecutar un plato en una competición internacional. En ese momento, el profesorado me acompañó durante toda la fase previa para mejorar aspectos como la ejecución del plato o el orden de las ideas. Aspectos que me ayudaron mucho a tener claro el resultado que quería obtener en el concurso K-Food. 

  • ¿Cómo llegaste a participar en el concurso en Corea? 

En el CETT nos informaron de que había la oportunidad de participar en un concurso de cocina que conmemoraba el 75º aniversario de las relaciones diplomáticas entre Corea y España. Cuando lo supe, pensé: ¿por qué no? Me pareció una oportunidad única para intentar fusionar la cocina catalana y española con la coreana

Tuve la suerte de ganar el concurso y, por tanto, el viaje a Corea. A partir de ese momento, el consulado y la organización se pusieron en contacto conmigo para explicarme los siguientes pasos y cómo sería mi participación en el K-Food en Corea del Sur. 

  • Imaginamos que no todo ha sido cocinar. ¿Qué compartirías de tu viaje a Corea? 

Además del concurso, también tuve la oportunidad de viajar, de hacer un solo trip y descubrir muchas de las ciudades importantes. Fue una experiencia realmente diferente, porque nunca había viajado solo, y menos a un país tan lejano. Gracias a eso pude adentrarme en la cultura que hay más allá de la gastronomía, la gente y todo lo que rodea al territorio. 

  • ¿Animarías al alumnado del CETT a participar en concursos y competiciones de cocina? ¿Por qué motivos? 

Sí que los animaría. Es una oportunidad única para crecer más allá del ámbito gastronómico o académico. Es un reto que aporta muchos conocimientos prácticos relacionados con la teoría de las clases. Por tanto, animo a otros estudiantes del CETT a participar en iniciativas de este tipo porque son interesantes y útiles para desarrollarse como persona y como profesional. 

  • ¿Qué diría el Eric de hace un año si supiera que acabaría participando en un concurso en Corea durante su primer año de carrera? 

No se lo creería. Para mí fue tan sorprendente que hasta que no tuve los billetes no me lo creí. Si miro atrás, le diría que todo es posible y que al final, con dedicación y esfuerzo, todo se consigue

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